Web pública
Páginas rápidas, claras, seguras y con ruta canónica.
Abrir →No se trata de vender cada bloque a la vez. Cada servicio debe tener alcance, responsable, ruta pública y forma de comprobar lo entregado.
Los servicios se organizan por bloques para evitar confusión: web pública, automatización, contenido, soporte a creadores y presencia digital de lugares.
El criterio es avanzar con pasos firmes: diagnóstico, copia previa, cambio controlado, evidencia y revisión. Así se evita regresar por errores innecesarios.
Cada servicio debe tener una descripción concreta, un resultado esperado y una forma de revisión. Así el cliente entiende qué recibe y el equipo sabe qué entregar.
Las ofertas se publican cuando exista estructura suficiente. Antes de abrir pagos, se prepara contenido, responsabilidad, ruta, soporte y evidencia de trabajo.
La página explica qué existe y qué está organizado para su uso público.
Cada botón lleva al área que corresponde y evita duplicar caminos internos.
Las mejoras visuales se añaden después de cerrar contenido e idiomas.
La estructura puede crecer sin perder trazabilidad ni seguridad.